¿Cómo hacer un guiado para el turista del siglo XXI?
La tendencia de la economía mundial está en la reducción de las actividades económicas de producción de bienes de consumo de alta rotación, por las actividades de servicios, como es el caso del sector salud, desarrollo de software personalizado, educación y por supuesto servicios turísticos en general. Este requerimiento se da al ser nuestro modelo económico consumista insostenible a mediano plazo para la humanidad y sin importar lo mucho que nos guste o lo bueno que pensemos que es, los líderes mundiales ya han tomado conciencia de lo perjudicial que sería continuar por el mismo camino al consumirse en pocas décadas más de 2/3 de nuestros recursos naturales. Es hoy una obligación mundial el giro de las actividades económicas para la permanencia de la humanidad en nuestro planeta tierra.
Es aquí donde aparece una oportunidad brillante para todos los profesionales del sector turismo, siendo indudablemente una actividad que se realiza cada vez con mayor frecuencia por los habitantes del mundo, sin embargo debemos de ser conscientes que la forma de hacer turismo ha variado en las últimas décadas, siendo cada vez más especializado y entretenido. Por ello hoy es importante el ajustarse a estas variaciones para satisfacer las necesidades de nuestros clientes, impactar y ofrecer un servicio de alta calidad, competitivo en el mercado internacional.
El turismo es una actividad muy antigua en el hombre, quien nace naturalmente con una curiosidad por conocer y descubrir distintas formas de vida, aquí hablamos de cultura y folclore, con el fin de enriquecerse, retarse y superarse a si mismo. En los últimos años ha girado la forma de realizar los tours, años atrás al contratar un servicio turístico uno esperaba que el guía cumpla la función de un catedrático y este ofrezca una clase maestra sobre la cultura local durante el recorrido. Sin embargo con el estilo de vida agitado y siendo estos viajes regularmente de vacaciones, el alma y el espíritu buscan el relajo y crecimiento, por lo cual ofrecerles una cátedra no es lo más conveniente.
En estas últimas dos décadas, el fácil acceso a la información por la globalización y desarrollo tecnológico, permiten que el turista pueda profundizar con tan solo un clic en los variados temas culturales relacionados al patrimonio y atractivos turísticos de cada ciudad, por lo cual la figura del Guía Oficial de Turismo “el catedrático” es casi irrelevante, con le excepción de un turismo especializado en temas específicos, que requieran una real profundización.
Para lograr la satisfacción del turista lo que se requiere es dejar de llenar las horas del tour con mucha información poco relevante, sino por el contrario es importante en cada destino puntualizar los datos que valgan realmente la pena recordar, crear una experiencia mágica de interpretación, donde puedan participar todos los sentidos, desde el olfato, el gusto, el tacto, la vista y el oído, haciendo de la excursión un clima alegre y dinámico; la figura correcta del guía oficial de turismo no es más la de un catedrático, sino la de un animador socio cultural, que facilitará el aprendizaje, dándote la información exacta y precisa que valga la pena recordar, siendo previamente seleccionada por este luego de una profunda investigación.
Un guía que sepa puntualizar en la información cultural realmente importante es aquel que se requiere para hacer un guiado de calidad en el siglo XXI.

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